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martes, marzo 10, 2009

There Aint No God For Dogs

NO acostumbro llenar con paja, PERO he leído que el último post de Pepe está por llegar a los 50 comentarios. ¿Estaremos ante el inicio de un nuevo salaverga? ¿Esta nueva condición de blogstar será recordada como el auge o, por lo contrario, como la decadencia en ese vals sin sentido entre neófitos y wannabe-frikis haciendo el saludo de vulcano y los dos o tres lectores ideales que cada siglo arroja? -de los cuales hablaba el candoroso Reyes en su-El Deslinde y en los que, modestia aparte, me incluyo (ashmed icon).

Yo quiero ser popular como en aquella canción –no la que les posteo, por que no sé qué escribir y por que ver a Milla ladrando me parece muy sexy.

Esa que iba I’m a teachers pet, I’m… etc.

lunes, noviembre 10, 2008

Alguien detenga a Pepe

Anoche alguien entró a mi casa y se robó algunas de mis pertenencias más queridas. Los malditos muertos de hambre sin educación -puesto que sus madres estaban ocupadas siendo sodomizadas por albañiles gordos y chaparros- se llevaron 3 objetos de gran valía para mí:

  1. Mi PC, no mi mac book pro de última generación, sino la primera que tuve y que conservaba por ser un romántico irremediable. En ella tenía un respaldo de películas artie -todos odiamos el término pero no seré tan pedante como para enlistarlas-, música, como 20 gigas, y algunos escritos menores, meros ejercios de composición para mantener despierta la mente (3 novelas y algunas glosas a poemas de Sor Juana). Supongo que los maleantes organizarán sesiones de cine.
  2. Un DVD coreano que me saqué en una rifa. En él vi la saga de Naruto completa -suspiro.
  3. Una mochila marca No Fear de mi época de grounge cometortas en la secundaria. Recuerdo que cuando la compré me salió muy cara y era un objeto de status entre los compañeritos de mi secundaria de gobierno. Supongo que crecieron y volvieron por el objeto que los desveló tantas noches por representar un obstáculo de clase imposible de sortear por vías legales. La eterna animadversión jodidos-pudientes (monóculo bien puesto).
Qué triste vivir en un país así. Increíblemente no tocaron un libro, modestia aparte, tengo una biblioteca muy impresionante.

A la verga, un video de joe cartoon, la frase: "I'm gonna spank my monkey, and you're gonna watch me spank my monkey" siempre ha sido para mí un mantra personal.

PD: Deberían inventar un visor de animaciones flash tipo youtube.

domingo, abril 20, 2008

Who stole my iPod?

No hay mucho que decir, alguien me robó mi iPod de última generación con incrustaciones de cristales Swarovski -muy in, muy viril- y mi vida dejó de ser lo musical que un día fue. No lo encuentro por ningún lado y temo que mi fina selección musical sea reemplazada por exitos populares de hoy y siempre. En mis pesadillas imagino a un "prietito" -hay una variante en donde es una Adelita del FAP- escuchando technocumbias, reggaeatones y pasitos duranguenses en donde alguna ves reinó la música de las mejores orquestas sinfónicas del mundo y los más prolíficos artistas underground europeos que el día de mañana cambiarán la honestidad de los bares por las caricias de los grandes sellos discográficos.
¿Quién, maldita sea, quién?
El problema no es el iPod en sí, tan fácil como comprar un par más, sino el hecho de sentirme, una vez más, burlado por la humanidad. Al abrir la puerta de mi loft no puedo dejar de imaginar que encontraré vació el interior. Es la angustia lo que me lastima, el no poder confiar en los demás. No me importa que se lleven las pantallas de plasma, las joyas, la ropa de diseñador, las laps y demás vagatelas: desde esta noche dormiré con el busto de Voltaire junto a mi cama.

martes, noviembre 27, 2007

Declaratoria universal de los derechos de las mascotas domésticas

Leyendo el blog de Pepe Ávalos me enteré de una realidad que hasta el momento había pasado desapercibida ante mis ojos: el secuestro de mascotas domésticas. Pepe -visionario de las problemáticas sociales- se conmueve ante las fotos de cachorros y gatitos en los anuncios de recompensa y va al rescate de estos con la misma lucidez detectivesca de Charles S. Peirce en aquella anécdota famosa de la que hablaré en otra ocasión.

Algunos lo llamarían héroe. Yo entre estos. Grande Pepe vengador de cuadrúpedos.

(¿Alguien sabe la correcta pronunciación de "Peirce"?)