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lunes, noviembre 26, 2007

Las Cartas persas & stuff

Cobijado por la compra de Blogger por parte de Google he decidido regresar a mi antiguo blog. Después de una violenta lluvia de ideas Migue me hizo un banner que -afirmo con modestia- refleja fielmente mi personalidad.


¿Cómo iniciar? He iniciado tantas cosas tantas veces que debería poder escribir un libro al respecto. Trístemente sólo Alfaguara toca a mi puerta, interesados únicamente en mi obra narrativa. Ni hablar. Lo más humano es ir a lo inmediato, a la alacena. En la mañana leía camino a la escuela:

"El rey de Francia es el más poderoso de los príncipes en Europa... Se le ha visto emprender o sostener grandes guerras sin otros recursos que las ventas de títulos honoríficos y, por un prodigio de la vanidad humana, sus tropas están pagadas, sus plazas bien provistas y sus flotas equipadas. Por lo demás, este rey es un gran mago: ejerce su poder directamente sobre el espíritu de sus súbditos, les hace pensar como quiere. Si en su tesoro no hay más que un millón de escudos y necesita dos, no tiene más que persuadirlos de que un escudo vale dos, y ellos lo creen así. Si está metido en una guerra difícil de sostener y no tiene dinero, sólo tiene que meterles en la cabeza que un trozo de papel es dinero, y en seguida los convence". (Carta XXIV).


Montesquieu señores. Un obvio y vulgar juego de cambio de nombres revelaría la actualidad de la idea -me detengo a pensar que algunas de las más grandes lecturas que he hecho han sido viajando dentro del transporte urbano público. Las ventajas de estar -económicamente- jodido.

Bueno, es un inicio ¿qué querían? No recurrí a squirting porn y transcribí correctamente -gimmeabreak!